Por qué memoir. no tiene suscripción

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Estoy harto de las suscripciones. De comprar un objeto y tener que mirar después qué parte puedo usar, qué parte requiere una cuenta premium y cuánto me va a costar cada año tenerlo en casa.

Con el coche es algo que me toca especialmente. Piensa en gastarte 30.000 euros en uno, seguir pagándolo durante años, pagar además el seguro y encontrarte con otra cuota de diez euros al mes por una función conectada. Diez euros pueden parecer poco al lado de lo que cuesta el coche. A mí, esa cuota añadida me parece un insulto.

Y la sensación se repite con objetos que hasta hace nada ni relacionaba con una mensualidad. Un localizador para el perro, un anillo para entender cómo duermes, una cámara para casa. Parece que cualquier rincón de la vida puede tener una versión premium.

Hay ejemplos concretos: Tractive requiere un plan para la conexión móvil de sus localizadores; Oura reserva funciones de análisis para quienes pagan su membresía; Ring ofrece grabación en la nube con suscripción, aunque permite ver vídeo en directo sin ella.456

No todos esos servicios cuestan lo mismo ni hacen lo mismo. Un localizador con conexión móvil tiene gastos que mi marco no tiene. Puedo entender que una cuota tenga una explicación y, aun así, estar harto de acumularlas.

Porque todas parecen pequeñas cuando te las presentan por separado. Dos euros aquí, cinco allá, «solo diez al mes». Pero salen de la misma cuenta. Como ejemplo, cinco cuotas de diez euros son 600 euros al año. Si las mantienes cinco años, son 3.000 euros, además de lo que pagaste por los aparatos. Y también tienes que acordarte de qué estás pagando, qué se renueva y qué pierdes si lo cancelas.

Yo también iba a hacerlo

Cuando empecé a imaginar memoir., tenía una suscripción. La puse en el modelo casi por defecto: un producto conectado, unos servidores, una cuota. Lo que se supone que hay que hacer.

Un día estaba despotricando sobre tener que pagar una suscripción por mi coche. Y me hice una pregunta bastante incómoda: entonces, ¿por qué estás haciendo tú lo mismo?

No puedo, de buena fe, cobrarle a alguien todos los años para que vea las fotografías de su casa si puedo sostener el servicio incluyéndolo en el precio del marco. No quiero mirar un marco de fotos y pensar en lo que me está costando ese año. Me parece absurdo.

Así que hice las cuentas para saber si podía vender memoir. de otra manera. Y decidí quitar la suscripción.

Cuánto cuesta mantener memoir.

memoir. es un marco de tinta electrónica al que puedes enviar fotos por WhatsApp. Para hacerlo funcionar hay servidores: reciben las peticiones, procesan las imágenes para la pantalla, las almacenan y permiten que el marco las descargue.

Eso cuesta dinero. A día de hoy, la infraestructura cuesta aproximadamente 1.200 dólares al año para más de 200 marcos conectados. Son mis cifras actuales, redondeadas, y salen íntegramente de mi bolsillo: todavía no he solicitado los créditos de AWS.

Tomando 200 marcos como referencia:

1.200 dólares ÷ 12 meses ÷ 200 marcos = 0,50 dólares por marco al mes.

Y esto es usando AWS, incluida una base de datos gestionada. Estoy pagando también por no tener que administrarlo todo yo. No he exprimido la infraestructura hasta encontrar el último céntimo de ahorro. Podría estudiar una configuración autogestionada en un proveedor como Hetzner, asumiendo más trabajo de operación. El modelo actual ya parte de pagar por esa comodidad.

Estos 50 céntimos no son el coste completo de atender a una persona. Mi tiempo, el mantenimiento del software y las incidencias también cuentan. Pero ponen en perspectiva el argumento de que tener servidores obliga a cobrar una cuota a cada comprador.

Para entender la escala: 20 dólares destinados a infraestructura equivalen a 40 meses a ese coste medio. Tres años y cuatro meses. Es un ejemplo de cómo parte del precio de compra puede financiar servicio futuro, no una garantía de duración ni una afirmación de que exista un fondo separado de 20 dólares por marco.

Mi estimación para un parque de 1.000 marcos es un presupuesto de unos 2.400 dólares anuales. Si se cumple, estaríamos en unos 20 céntimos por marco y mes. Es una proyección, no una factura que ya tenga ni un límite que el gasto no pueda superar.

Los créditos de AWS también ayudan

AWS ofrece créditos para startups que pueden cubrir consumo de servicios elegibles. Cada concesión tiene su propia caducidad, habitualmente de uno o dos años según el paquete. También se pueden solicitar nuevas concesiones si se siguen cumpliendo los requisitos del programa.3

Creo que, gestionando las oportunidades con un account manager, podría llegar a encadenar ayudas durante unos cuatro años y reducir mucho lo que pago por infraestructura en ese periodo. Es una posibilidad que quiero gestionar, sujeta a aprobación, importes y fechas; no cuatro años que tenga asegurados.

Los créditos pueden dar tiempo para consolidar el negocio. Pero cuando caducan, el coste sigue ahí: hay que presupuestar también cómo se paga el servicio sin ellos.

Vender productos también paga gastos recurrentes

Una empresa que vende tijeras tiene sueldos, almacenes, atención al cliente y productos que salen mal. Esos gastos siguen existiendo después de que te lleves tus tijeras a casa. Se financian con el margen de lo que vende.

No es una idea exótica. En sus cuentas de 2025, Logitech incluye los costes de garantía y atención al cliente dentro del coste de las ventas. El trabajo posterior a la compra forma parte de las cuentas del producto.1

Incluso dentro de los marcos conectados hay ejemplos: Aura incluye las funciones principales y el almacenamiento de fotos sin una suscripción obligatoria.2 Eso no nos permite conocer sus márgenes, pero sí comprobar que una cuota no es la única forma de ofrecer este servicio.

Quiero que memoir. gane dinero vendiendo marcos. Que alguien esté contento con el suyo, lo recomiende, compre otro para regalar o elija un accesorio que le resulte útil. Cada nueva venta tiene que dejar margen después de sus propios costes y contribuir a mantener el negocio.

Claro que esto exige seguir vendiendo y administrar bien el dinero. También exige contemplar qué pasa si las ventas bajan. Un negocio de productos tiene esas obligaciones aunque no facture todos los meses a la misma persona.

La pregunta sobre el futuro es justa

En Reddit alguien me dijo que, sin suscripción, mis servidores acabarían apagándose y el marco se convertiría en un pisapapeles.

Entiendo la preocupación. Estás comprando un objeto para tenerlo en casa durante años. Quieres saber de qué depende y qué ocurriría si la persona que lo fabrica dejara de hacerlo.

Las cuentas explican cómo pretendo mantener el servicio. No eliminan la dependencia: hoy el envío y procesado de fotos de memoir. utilizan nuestros servidores. Cobrar una suscripción tampoco garantizaría por sí solo que una empresa siguiera abierta.

La solución técnica que tengo prevista para ese escenario es procesar la imagen en el teléfono y enviarla al marco por Wi‑Fi local, sin pasar por los servidores de memoir. Es una vía viable para conservar la función básica de mostrar fotos nuevas. Forma parte del plan de contingencia; no es una función que esté ofreciendo ahora a los compradores.

Ese modo básico no mantendría el envío por WhatsApp ni la biblioteca de fotos en la nube. La propuesta tampoco contempla rotación automática. Conservar la posibilidad de poner una foto nueva en el marco sería útil, pero no sería la misma experiencia que ofrece el servicio conectado.

La confianza se gana dando esa información, además de explicando la factura.

La decisión que he tomado

Hay suscripciones que tienen sentido. Lo que no quiero es resignarme a que cada objeto que compro venga con otra. Ni utilizar los servidores como explicación automática sin haber calculado antes cuánto cuestan y cómo puedo pagarlos.

Yo también quiero ganar dinero. Quiero vender marcos, pagar mi trabajo y que memoir. sea un negocio que pueda mantener. Y quiero hacerlo sin pedirle a alguien una cuota anual por seguir enviando fotos al marco que ya compró.

Las cuentas eran necesarias para tomar esa decisión. El motivo para ponerme a hacerlas fue que yo tampoco quería pagar otra suscripción por algo así.

Cuando regalas un marco, quieres que tu madre vea las fotos. Las del viaje, las de los nietos, esa que acabas de hacer y sabes que le va a gustar. No quiero que ese regalo venga acompañado de otra renovación que alguien tenga que vigilar.

Ya tengo bastante con las suscripciones que pago como cliente. Con memoir. puedo decidir qué le pido a quien me compra.

Y he decidido no añadir una más.

— Williams

Referencias

  1. Logitech International, Form 10-K, ejercicio terminado el 31 de marzo de 2025, apartado Gross Profit. ↩
  2. Aura, Common Questions Before & After Ordering Your Aura Frame, consultado el 11 de septiembre de 2026. ↩
  3. AWS, Applying for AWS Activate Credits: A step-by-step guide, apartados sobre caducidad y solicitudes sucesivas; 4 de junio de 2026. El horizonte de cuatro años es una posibilidad planteada por el fundador, no una duración garantizada por AWS. ↩
  4. Tractive, Subscription plans — Frequently asked questions, conexión móvil y necesidad del plan; consultado el 11 de septiembre de 2026. ↩
  5. Oura, General FAQs, funcionalidad limitada sin membresía; consultado el 11 de septiembre de 2026. ↩
  6. Ring, Understanding Ring Protect subscriptions, grabación en la nube frente a vídeo en directo; documentación regional de Australia consultada el 11 de septiembre de 2026. No se trasladan precios ni nombres de planes al mercado español. ↩